¿ Como proteger los cultivos de las heladas y daños por frio?
junio 15, 2021

Un buen manejo nutricional es imprescindible para hacerle frente al estrés por bajas temperaturas

Las plantas están constantemente expuestas a factores ambientales adversos durante su ciclo de vida. El estrés por frío es uno de los tipos de estrés abiótico más importantes que pueden afectar al crecimiento y desarrollo de los cultivos.

Debido al cambio climático, el impacto del estrés por frío ha aumentado en los últimos años. Las condiciones climáticas se han vuelto cada vez más impredecibles, con heladas más largas y severas.

Los cultivos muestran un grado variable de tolerancia al frío y, dentro de un mismo cultivo, las plantas tendrán diferentes niveles de tolerancia debido a las diferencias en el microclima y el estado nutricional.

El daño por frío o congelación ocurre cuando se comienzan a formar cristales de hielo entre las células y dentro de las mismas, produciendo cambios fisiológicos, bioquímicos (como el descenso en la formación de proteínas), metabólicos y moleculares.

El hielo se forma primero en el exterior de las células (agua extracelular) ya que esta área dispone de una concentración menor de solutos y se congela con mayor rapidez; es decir, similar al agua pura. Durante una helada ligera, generalmente solo se congelaría esta agua extracelular.

El agua de dentro de las células (agua intracelular) tarda más en congelarse, ya que tiene una mayor concentración de solutos como, por ejemplo, potasio y conceptualmente se puede considerar como agua salada. Puesto que requiere temperaturas más bajas y tarda más en congelarse, esto generalmente ocurre durante heladas severas.

La reducción de los procesos metabólicos es una consecuencia frecuente en el estrés por frío en las plantas y conlleva efectos negativos como:

  • Inhibición o reducción del crecimiento.
  • Reducción de la absorción y translocación de agua y nutrientes.
  • La deshidratación provoca la pérdida de turgencia celular, incluso cuando la humedad del suelo es adecuada.
  • Caída de flores.
  • Necrosis de los brotes.
  • Reducción de las reservas de azúcar y energía.

La prevención para hacer frente al estrés térmico en las plantas pasa por un conjunto de prácticas culturales entre las cuales se incluye el manejo de la nutrición.

Cuando la planta experimenta bajas temperaturas incrementa la concentración de aminoácidos, potasio y azúcares al interior de la célula para disminuir los espacios libres en el protoplasma y evitar la formación de un mayor número de cristales de hielo.

Ante una situación de estrés, la planta concentra toda su energía en funciones vitales y deja en segundo plano otras. En este punto en el que el consumo de energía es crítico, los aminoácidos proporcionan el empuje necesario para regular la planta y mantener su proceso de crecimiento y desarrollo de los órganos vegetales.

El mejoramiento de la rigidez de paredes y membranas celulares también constituye una herramienta para contrarrestar los efectos negativos causados por una helada. Los aportes de Calcio, Boro y Zinc mejoran las condiciones de paredes y membranas celulares por estar ligados directamente a su estructura.

En la práctica, existen estrategias basadas en el uso de bioestimulantes que ayudan a prevenir y reducir los efectos negativos del estrés vegetal.

Aminoácidos

Suponen una estimulación energética en los momentos de mayor demanda del cultivo. Los aminoácidos especialmente seleccionados promueven la síntesis de proteína e intervienen en procesos concretos para favorecer la síntesis de fitohormonas y clorofila.

Algas Marinas

Son productos bioestimulantes, , con un elevado contenido en aminoácidos libres, polisacáridos, fitohormonas, oligoelementos y antioxidantes, que son el complemento perfecto para la autodefensa de las plantas y el consiguiente incremento del rendimiento de cultivos de todo tipo.

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